CIERTO: Un Instituto de investigación de EEUU trabaja para crear drones con libélulas.

Un Instituto de investigación de EEUU trabaja para crear drones con libélulas

Este proyecto es real y se denomina Proyecto DragonflEye. Es una colaboración entre el laboratorio de investigación Draper y el Instituto Médico Howard Hughes (HHMI) en Cambridge, Massachusetts, EEUU.

El proyecto pretende convertir insectos en drones Cyborg y para ello han creado una libélula que llamaríamos cibernética que combina “navegación miniaturizada, biología sintética y neurotecnología”. Son capaces de dirigir el comportamiento de las libélulas a partir de la modificación genética de su sistema nervioso para que puedan responder a los pulsos de luz. Para ello equipan a las libélulas con una especie de pequeña mochila que les permite volar y además lleva paneles solares, un sistema de guía y navegación y un sistema para controlar hacia donde deben moverse los insectos.

El sistema DragonflEye ofrece una tecnología miniaturizada para equipar una amplia gama de insectos con sensores ambientales y potencialmente guiar comportamientos importantes, como por ejemplo la polinización.

 

FALSO: Científicos noruegos presentan una batería recargable a partir de las ondas cerebrales.

Científicos noruegos presentan una batería recargable a partir de las ondas cerebrales

Esta noticia es falsa. Si bien existen dispositivos subcutáneos que permiten una recarga de forma inalámbrica, esta todavía no se puede llevar a cabo a partir de la energía que generan las ondas cerebrales y mucho menos la recarga de dispositivos externos.

Sabemos que en el cerebro se mueve corrientes eléctricas que generan lo que llamamos como conexiones sinápticas, es esa transmisión de impulsos nerviosos eléctricos entre dos células nerviosas (o neuronas).

Si que somos capaces de medir estos impulsos eléctricos usando para ello la electroencefalografía (EEG), que es una exploración neurofisiológica que se basa en el registro de la actividad bioeléctrica mediante equipos sofisticados. Sin embargo, estos aún no son capaces de tomar esa energía tan pequeña para convertirla en energía que sirva para recargar las baterías que actualmente existen.

Tal vez en el futuro cuando las baterías mejoren utilizando nuevos materiales se pueda llevar a cabo la recarga de las mismas a través de la energía que genera el cuerpo humano.